Siete y treinta de la mañana. Artemio se dispone, como cada día, de manera religiosa, a echar su cagada matutina. Con el periódico bajo el brazo se baja los calzones mientras se sienta en la taza para hacer lo propio.
— ¡Ah! ¡Me cae que no hay nada más bueno que cagar!
Exclama lleno de satisfacción mientras lee en la primera plana del "Metro": «FAMILIA SE ECHA SU ÚLTIMO CALDO»
"Cinco integrantes de una familia mueren al
comer un caldo envenenado (dice la nota), los
peritos afirman que el ama de casa agregó
una lechuga con una serpiente coralillo sin
darse cuenta. Envenenando así a toda la
familia accidentalmente."
Artemio ríe maliciosamente mientras piensa "¡Que mal pedo!". Él sigue absorto en su morbosa lectura, sin percatarse que un pequeño roedor había mordido la vía que conecta el boiler con el tanque de gas, enciende un cigarro... ¡BUM!!!
«EL PEDO LO MANDÓ HASTA EL CIELO» Es el titular del "Metro" del siguiente día.
Mi salvavidas tiene pelo
Hace 7 meses