La Muerte Es Solo La Ultima Gran Aventura

domingo, 19 de agosto de 2012

Hasta nunca...

miércoles, 15 de agosto de 2012

Serendipia

"Finta"

En las pausas insomnes
en los ojos glaciales
en el gesto ritual de la amenaza
el vocero del odio estrena sus enigmas
hinca roedor sus dientes en el humo
recobra la prudencia de su miedo impalpable

en la cábala oscura
en el martirio en cierne
en el postigo abierto a la amenaza
las larvas del odio se hacen adultas
los recientes acechos se organizan
la extenuada blasfemia nos anega

en el nuevo desvelo
en la hipótesis vieja
en la azul cicatriz de la amenaza
la provincia dei odio se vuelve inhabitable
y hay delirios que copan el futuro
en el adviento de la noche mala

así y todo el absurdo resplandor
el amago presente e infinito
esa letal rampante hiedra de la amenaza
pueden ser reintegrados a su túnel de origen
si uno aprende el idioma de la muerte
y no lo olvida en vida.

Mario Benedetti

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Precisamente me acordaba yo de usted mi estimado, respetado y bien querido Benedetti, y de que nunca había yo leído nada de su obra poética, y curiosamente ha sido usted (contrario a la ortodoxia) quien me ha buscado, acordando se de este pobre analfabeto*, y es así que viene a mi memoria un termino acuñado (o al menos eso creo) por "Que Nunca Lees": "diosidencia", es pues, muy por encima del azar y tan solo un peldaño por debajo de "Él" que iluminando me en mi ignorancia poética, me ha hecho usted testigo de una  "seBenedettipia" y no me queda mas que decir: GRACIAS ^_^

sábado, 11 de agosto de 2012

Me encanta Dios...





“el reino de Dios esta en ti y a tu alrededor 
corta un trozo de madera y ahí estaré, 
levanta una piedra y me encontraras”


Eres un híbrido extraño, algo creado por la mano de dios y quimerizado por la iglesia. Pues es dios, quien te ha ayudado a obtener todo aquello por lo que vale la pena vivir y es la iglesia que te ha puesto las ataduras que te impiden ver.. las ataduras y... quisiera ser yo, quien... quien te liberara de esa venda que te impide ver, pero es imposible hacerlo sin terminar enredado en aquella trampa que te aprisiona y quisiera ser yo quien te gritara la verdad, pero es entonces que resuena en mi cerebro, cual relámpago dejando tras de sí su estrépito, una voz que dice "recuerda pues, que la única verdad absoluta, es que no hay tal" y es entonces que pienso; sea pues el tiempo, mas aún, que sea tu propia fuerza y no un insulso soñador quien te lleve a ese lugar donde las vendas y las ataduras no hacen efecto, que sea tu voluntad y no estos sueños, lo que te permita ver que los edificios algún día volverán a lo que Él les dijo que fueran (piedras), que las palabras de hombre, el tiempo, irremediablemente las arrastra, pero el amor divino jamás nos abandonará, pues así como trasciende la nuestra vida, igualmente sobrepasa la muerte.