La Muerte Es Solo La Ultima Gran Aventura

viernes, 2 de septiembre de 2011

De la muerte, de nosotros... y lo que de ambos resulta

Yo no estoy, yo solo soy; mi carne es la que está.
"Aquí solo yace un cadáver"

Llorar por quien muere es tan necio...
como decir "como por que él tiene hambre",
y no soy el primero, mucho menos el último que lo dice;
sí, lloramos por que nos quedamos solos... pero
también es injusto dejar la frase aquí, pues,
tampoco esto lo digo yo, sin embargo lo creo;
nosotros somos lo que traemos detrás de los ojos,
pero también somos lo que esta en los ojos de
quienes "son" junto a nosotros, es decir;
uno no solo es su propia conciencia, sino también
aquello que siembra en la conciencia de los que
amamos y nos aman, por tanto; cuando aquellos
que han "sido" junto a nosotros el tiempo suficiente
para "ser" CON nosotros y mas aún, para "ser" EN
nosotros, abandona, por el motivo que sea,
aquello que es carne (su medio para ser atravez de estar),
no solo nos deja solos, sino que también se lleva consigo
parte de nosotros, y no solo eso, perdemos, de igual
manera, la oportunidad de seguir "siendo" EN aquel que ya no está.

jueves, 28 de julio de 2011

Las páginas SI responden

Por favor estimado lector (si es que hay alguno) te suplico, de la manera mas cordial, des un "clik" sobre la imagen siguiente, pues, soberbiamente, me niego a traicionar mi congruencia (la poca que tengo) y escribir esto en alguno de los programas de este maldito ordenador, por tu comprensión, te agradezco infinitamente.



Notas a pie (o subsuelo) de página:
I.- "No más máquinas de ecribir..." vía "CNN México"
II.- Ídem
III.- "E-books ganan terreno..." vía "tú decide"

domingo, 26 de junio de 2011

Præcipitatio

Agua (encharcamiento, evaporación, elevación,
condensación ): hidrometeoro.
( Concentración, traslación, acumulación); nimboestrato.
(fricción, electrificación, trepidación); relámpago, ¡TRUENO!
( Precipitación, descenso, colisión): Lluvia...
La lluvia cae, forma corrientes, todo lo arrastra,
todo lo lleva, todo lo limpia.
Carga con la basura, con la inmundicia, con la suciedad,
con todo carga, con todo... excepto con mis pecados...
excepto con mi vacilación...
La lluvia baña las ciudades, los caminos, los campos,
purifica el aire, purifica la tierra, purifica las plantas...
pero no me purifica a mi.
¿Que tengo que hacer, para dejar de ser quien fui, sin dejar de ser quien soy?
¿Que tengo que hacer para que me perdones, para que me perdone... para perdonarme?
No quiero ser quien fui, no se quien soy, ni si quiera se quien quiero ser,
lo único que quiero es, cuando muera, cuando supere este viciado mundo,
poder verte a los ojos, poder verlo a la cara, poder abrazarlos a ambos
sin sentir que soy el bodrio que soy, sin antes querer ocultar mi rostro, mi vergüenza,
abrázame, ¡ ABRÁZAME POR FAVOR! extiende tus brazos como lluvia, rodea mi cuerpo...
dime que no soy quien soy, que no soy quien fui, que no soy quien debo ser,
extiende tus brazos de relámpago, golpeame con tus dedos de lluvia
y entre tus truenos grita ¡QUE MEREZCO TU PERDÓN! Perdóname... perdóname...
Límpiame lluvia... purifícame, como a todo lo de mas.

lunes, 9 de mayo de 2011

Nocte

A lo largo del andar, se puede experimentar el amor en sus distintas formas (y puede que tu lector te preguntes: ¿existe el amor? Definitivamente; la amistad, la familia, son formas de amor muy simple, pero muy grande... ). Sin embargo, en alguna parte del alma siempre existirá un raro y amargo trago con sabor a soledad, un páramo desolado, sin vida (en el muy particular caso de tu servidor; el "Desertus", en donde rondan en forma de eco, aquellas cuatro simples, solitarias, pesadas, dolorosas e imposibles preguntas) no obstante, esta noche tomé entre mis manos, cual naufrago tomara un mensaje embotellado, uno de los mas bellos libros que jamás he tenido la fortuna de leer, y mientras mas leía, mas podía sentir esa pasión, vertida por el autor en sus letras, y con cada linea mayor era la conmoción, y mas iba creciendo la empatía... las páginas se volvieron a unir -al menos por esta noche-, pero mi frágil y débil mente seguía dando vueltas a las palabras del autor... y repentinamente y sin advertirlo ni si quiera yo, mi rostro estaba bañado en lágrimas, al principio no entendía por que, pero poco a poco lo comprendí; toda esa esperanza, toda esa soledad, toda esa espiritualidad terminaron por tocar mi alma, en un instante de sentimientos encontrados, pues por un lado me inundó la tristeza al comprender que el autor hace mucho que partió de este mundo, y para bien o para mal, nunca sabrá de mí, pero en gran parte me llenó una enorme felicidad, me sentí comprendido, sentí como si esa desolada y árida parte de mi alma, en algún lejano momento, hubiera sido habitada por alguien mas, alguien que intento dejar rastros de sí mismo (y trató de decir: "No escuches el eco, yo estuve aquí, y ahora estas tú y eso es suficiente") alguien que dejo plantada en este inmenso desierto, una pequeña flor... una flor del mal.