Estoy tan cerca, tan cerca que no sé dónde termino... dónde comienzas
te siento tan mía que podrías ser yo... o... tal vez yo soy tú...
mi alma se aferra a la tuya de manera tan obstinada que a veces duele
pero "No hay placer sin dolor" dice la canción.
Mi mejilla bebe tu sudor, lo cata, lo disfruta, se deleita...
mi vacilante ojo rueda por tu piel, mi retina besa cada poro... cada uno,
es tal esa fusión, esa mezcla, esa proximidad, que no sé si soy un idiota fantaseando
o si soy un explorador en desérticas dunas, venusinamente iluminadas...
no lo sé, no me importa... no quiero saber la verdad.