que la muerte es nuestro mas fiel angel guardián,
es tal vez que a nadie le gusta mirar a la muerte directo a los ojos
o quizá sea que preferimos enfocar la vista
en las escasas manchas de felicidad
que adornan nuestro cotidiano dolor
que no nos preocupamos de la hermosa y seductora muerte
hasta que toca a nuestra puerta.
Hoy esos golpes resuenan por toda la casa,
y quisiera ser yo quien atendiera ese llamado...
pero no es a mi a quien busca, no... es a alguien mas,
alguien a quien desearía verle a los ojos,
gritarle tan fuerte que resonara en todos los cielos
"Eres heredero de la sangre de mi madre,
llevas en tu interior el mismo fuego que le dijo que caminara
cuando todos decían lo contrario,
no puedes, óyelo bien, NO PUEDES MORIR... aun no..."
pero de nada vale... es mejor que no lo sepa...
que el tiempo haga su juicio, que las circunstancias se lo digan,
al final de nada le sirve (al contrario) saberlo,
quisiera ayudar, hacer la diferencia...
lo único que puedo hacer es sentarme a ver pasar la vida,
suplicar (sin derecho alguno, pues nada tengo para ofrecerle)
a ese supremo del que tanto me atrevo a dudar que no se lo lleve,
pues le queda mucho por vivir todavía.
