La Muerte Es Solo La Ultima Gran Aventura

sábado, 24 de octubre de 2009

Ego Me Absolvo

Pagano...es una palabra que siento tan mía
como mio es el suspiro que tomo día a día
como mio es el dolor de vivir
o el deleite que despierta en mi la muerte.

Y si, puedo decir que es mía, pues
de una forma u otra me la he ganado,
la he ganado a costa de la aceptación publica
-la cual, dicho se de paso, poco me importa-
me la he ganado a costa de escupitajos,
ya sea morales o bien textuales,
me la he ganado a costa de ver a mis padres
sufrir por el niño que fui, ante el desprecio
de aquel clérigo sin escrúpulos,
me la he ganado a cambio de desechar mis miedos
y esos estúpidos dogmas que me ataban,
me la he ganado a cambio del mote de satánico
que mas que otra cosa me causa risa,
pero sobre todo, me la he ganado
a cambio de acrecentar -por lo menos un poco-
ese corto criterio que tenia,
y mas que nada, siento mereserla
¡POR SER UN LIBRE PENSADOR!

Y ya sea pagano, hereje, profano, sacrílego o blasfemo
son palabras que, esta por demás decir;
me llenan el alma y me hacen sentir lo que soy
un pagano, un orgulloso pagano,
y es asi como puedo decir: Ego me absolvo.

lunes, 5 de octubre de 2009

La Voz De Los No Llorados

Muerte trágica, violenta, tranquila, natural,
muerte desconocida,ignorada, dolorosa, doliente...
son tantas y tan variadas las formas de morir,
tantos y tan innumerables los dolores que
a lo largo de mi vida rondando funerales, velorios
y demás recintos, he respirado sin consuelo alguno
saboreado y degustado millares de sentimientos
que se cruzan se entrelazan y se destrozan entre si,
pero hasta hoy me era desconocido uno en particular.

Pelear contra esta vida, librar batalla tras batalla,
triunfar y sobrevivir durante mas de noventa años
y que al final sea el veneno de un escorpión
el que te arranque el ultimo aliento,
es atroz, despreciable, dramático, irónico, poético,
una muerte triste, en pocas palabras,
y el hecho de ver a un patriarca que yace
frente a una familia indiferente, indolora, inconmovible,
me desgarra el alma, al parecer, mas que a muchos
de su prole y vaya que de entre las tantas muertes que hay
la muerte con sabor a resignación es la peor,
pues hacer fiesta de un velorio y negocio de una muerte
es tan obsceno como hacer comercio del amor,
que Dios nos perdone algún día por la incensatez
de resignarnos ante la muerte de un anciano que bienvivió,
Dios me libre de la resignación que ronda a esos no llorados.