Pagano...es una palabra que siento tan mía
como mio es el suspiro que tomo día a día
como mio es el dolor de vivir
o el deleite que despierta en mi la muerte.
Y si, puedo decir que es mía, pues
de una forma u otra me la he ganado,
la he ganado a costa de la aceptación publica
-la cual, dicho se de paso, poco me importa-
me la he ganado a costa de escupitajos,
ya sea morales o bien textuales,
me la he ganado a costa de ver a mis padres
sufrir por el niño que fui, ante el desprecio
de aquel clérigo sin escrúpulos,
me la he ganado a cambio de desechar mis miedos
y esos estúpidos dogmas que me ataban,
me la he ganado a cambio del mote de satánico
que mas que otra cosa me causa risa,
pero sobre todo, me la he ganado
a cambio de acrecentar -por lo menos un poco-
ese corto criterio que tenia,
y mas que nada, siento mereserla
¡POR SER UN LIBRE PENSADOR!
Y ya sea pagano, hereje, profano, sacrílego o blasfemo
son palabras que, esta por demás decir;
me llenan el alma y me hacen sentir lo que soy
un pagano, un orgulloso pagano,
y es asi como puedo decir: Ego me absolvo.